Tuesday, February 20, 2007

El rescate de la Cultura Xinca

La comunidad xinca se encuentra en el principio del camino que la llevará a reavivar aquello que le fue arrebatado desde la conquista española: su cultura.

Texto:Wendy García Ortiz
Fotos: Marta Ruiz Jadraque



Son las dos de la tarde. El ventilador gira a velocidad rápida y aún así el calor agobia. El profesor Juan Pablo López espera en su oficina a que se reúnan los 15 estudiantes que se han comprometido a llegar todos los domingos. Hoy les pasará una prueba para asegurar si su método de enseñanza va por buen camino.Poco a poco, se van ubicando los jóvenes en sillas plásticas que han adecuado en el piso superior. Un rancho de paja es el único techo.

No hay ventanas, pero sí una pared a medias que da hacia la calle y deja entrar una buena corriente de aire.Antes de entregarles el examen, López hace un breve repaso de la morfología del idioma xinca -que explicó la semana pasada- y distribuye algunos verbos para que los conjuguen sus alumnos. A veces el ruido de los carros, las motos y los tuk-tuk, interrumpen la explicación, pero nadie parece inmutarse.“Queremos que logren estructurar frases”, dice el profesor. “Para que se les facilite, tenemos que usar una metodología dinámica: primero la teoría y después algunos poemas, cánticos o juegos”, explica.Lo dice por experiencia propia. Él empezó a estudiar este lenguaje en 1980, de manera empírica, cuando todavía no se declaraba como “idioma independiente” por la Constitución de la República.López, como muchos de su generación, había oído algunas palabras sueltas de boca de los abuelos de su comunidad, pero contaba con poca documentación para comprender esta parte esencial de su identidad.


Tradición oral, la primera herramienta

Por medio de abuelos como don Pablo Esquite, hoy de 88 años de edad, el profesor aprendió un poco de la pronunciación.Si uno se acerca a don Pablito, la mejor excusa para escuchar el xinca es pedirle que cuente los cuentos de Moctezuma o de La tortuguita. En sus relatos incluye uno que otro diálogo que luego traduce al español para que los oyentes comprendan de qué se trata.En estos días está muy acostumbrado a las visitas, entre las que se encuentran estudiantes, profesores o vecinos que llegan con grabadoras y cuadernos.“Apuntá pues”, les dice, haciendo una pausa en sus relatos.



Ya que este idioma tiene muy pocos hablantes, entidades como el Consejo de los Pueblos Xincas de Guatemala (Copxig) y el Parlamento del Pueblo Xinca de Guatemala (Papxig), se han dado a la tarea de documentar en cintas de audio, buena parte del acervo cultural de esta comunidad.Este último, como parte de un proyecto de revitalización de la cultura xinca, dedica especial atención a los abuelos, proporcionándoles alimentos y servicios médicos en caso de necesitarlos.“Algunos han sido operados de los ojos, a otros se les ha comprado lentes, aparatos para los oídos, medicina, se les han pagado consultas médicas, traslado...”, cuenta Carlos Marcial, sociólogo que asesora al Papxig.A pesar de los esfuerzos, varios ancianos han fallecido. Entre ellos, Sebastián Hernández, Julián de la Cruz, Antonio López y Elena Santos. Quedan aproximadamente 10, desperdigados por Santa Rosa y Jutiapa.Ambas organizaciones supieron hasta hace un par de años, de la existencia de estudios lingüísticos, antropológicos e históricos acerca de su cultura (lea: Documentos Lejanos), gracias a la visita en 2004 de la lingüista alemana Frauke Sachse.Luego de un exhaustivo recorrido por las comunidades xincas y de visitar a todos los abuelos que aún hablaban el idioma, publicó el libro Lexicografía y Morfología Xinca, así como un diccionario introductorio a la gramática del idioma.“La documentación lingüística de la lengua xinca es escasa. Los únicos datos lingüísticos a los que se puede acceder para la investigación académica, están constituidos por unos pocos vocabularios concisos o listas de palabras, al igual que por descripciones gramaticales breves e insuficientes”, explica Sachse. Hasta entonces el profesor López, pudo encontrar fundamentos en los cuales basarse para impartir sus clases. Por eso, desde octubre de 2006, en la sede del Copxig, en Chiquimulilla, se reúne con sus alumnos todos los domingos.Ese mismo año, se empezó a incidir en la Educación Oficial. Se han establecido acuerdos de negociación entre el Papxig y la Dirección General de Educación Bilingüe Intercultural (Digebi) del Ministerio de Educación, para ser reconocido oficialmente, según declaraciones de Carlos Marcial. Hasta el momento la Jefatura de Educación Bilingüe Intercultural se encuentra en el departamento de Santa Rosa para iniciar el proceso de la Educación Bilingüe Xinka en las escuelas oficiales del nivel preprimario y primario.

Proyectos lentos, pero seguros

El tiempo y esfuerzo que esta comunidad invierte en la revitalización y revaloración de su cultura, se ve traducido en los logros como los anteriores. Cada una de las personas involucradas prestan sus servicios, los cuales no son remunerados mas que con la satisfacción de observar que cada vez son más los guatemaltecos que se reconocen como xincas: aproximadamente 16,000 personas según el XI Censo de Población y VI de Habitación realizado en 2002 por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en Santa Rosa, Jutiapa y Jalapa.Buena parte de la Junta Directiva del Copxig está conformada por mujeres. Doña Julia Chay Pérez es una de las lideresas que luchó durante más de tres años por legalizar una Defensoría de la Mujer Xinca.“Hicimos asambleas para elaborar el anteproyecto de ley. Lo llevamos al Congreso y, afortunadamente, tres años después se aprobó”, cuenta orgullosa.Actualmente trabaja con la Secretaría de la Paz y organizaciones de mujeres rurales, para trasladar a las demás sus conocimientos en materia de derechos humanos.Por otro lado, los jóvenes también se han involucrado en esta serie de proyectos que pretenden revitalizar su cultura y revalorar su identidad. El próximo mes de abril inicia una escuela de formadores, enfocada en oficios como la talabartería y tradiciones como la danza folclórica. Su agrupación ya tiene personería jurídica.Una gran amenaza: la rivalidadLa prosperidad que todos esos proyectos pueda traer a la comunidad xinca, corre un gran peligro: sus líderes están divididos.

El Copxig y el Papxig desarrollan proyectos distintos y buscan apoyos diversos, ya sea gubernamentales o de la cooperación internacional.Cada uno avanza a su propio ritmo, produce sus propias publicaciones y se basa en distintas metodologías para llevar a cabo procesos educativos o de concienciación.El Copxig tiene su sede en Chiquimulilla y el Papxig en Cuilapa. Uno prioriza el aspecto cultural y otro, el aspecto cívico-político.Ambas entidades justifican esa rivalidad con argumentos cuya veracidad hace falta investigar y sin embargo, muy pocas veces se comunican entre sí.En lo que hay concordancia es en el aspecto de las tierras. Marco Tulio de la Cruz, por ejemplo, miembro de la Junta Directiva del Copxig, es el encargado de los asuntos de tierras desde 1997 y junto con algunos miembros del Papxig, han logrado resolver problemas de propiedad (lea: Fincas recuperadas).Así lo confiesa entre líneas. No lo dice claramente, pero menciona cada vez que puede, los logros de una coordinación conjunta.La Tierra Comunal -es decir, de la comuniad- es parte primordial de su identidad. Todo el conjunto de valores que rigen la vida de los xincas, tiene sus orígenes en la concepción y conservación del territorio.Probablemente por eso, en ese aspecto no hay nada qué discutir ni bandos qué tomar.


¿Vestigios arqueológicos?

En los alrededores de Chiquimulilla, dentro de algunas fincas, pueden observarse extraños montículos que pocos se atreven a destruir.Entre los vecinos corre el rumor de que debajo de estas colinas, se encuentran vestigios de sus antepasados.Se dice que hay quienes coleccionan piezas arqueológicas. Collares, vasijas, planchas de jade, cabezas, muñecas... tesoros de los que se hablan durante meses, pero que pocos han visto o palpado.Algunos aseguran que hay compradores capitalinos que llegan esporádicamente a las fincas, para llevarse las últimas novedades.Sin embargo, ningún especialista se ha interesado por estudiar las piezas, según el Consejo de los Pueblos Xincas de Guatemala, por lo que no se puede determinar su autenticidad.A don Roberto Dávila, de 85 años de edad, un anciano que se dedica a la compra-venta de granos básicos, varios vecinos le llevan objetos extraños que han encontrado mientras cultivan sus terrenos. Almacenadas en una bodega -que hace décadas funcionaba como la única sala de cine del pueblo- guarda celosamente las piezas que “los habitantes del primer mundo dejaron enterradas”, según se dice a sí mismo.Se nota que don Roberto no está consciente de lo que posee, así como tampoco sabe distinguir cuando alguien le lleva un cenicero de barro empolvado, como una de estas piezas. Y como él, hay otros vecinos en el área.Proyectos para el futuroEstas piezas arqueológicas están dispersas en varias viviendas del lugar, situación que hizo reflexionar al Copxig para buscar los mecanismos de restauración, clasificación e identificación de cada una de ellas en un espacio adecuado. Tienen apenas en papel, la idea de abrir un museo.Lo único que tienen seguro es un terreno cedido por la Municipalidad de Chiquimulilla, pero su extensión los hace querer aprovecharlo mejor.En los últimos meses, se han concentrado en la planificación de un Centro de Desarrollo Integral que albergue proyectos de lingüística, política, sociología, capacitaciones constantes y, por supuesto, un museo.En esta estructura integral pretenden establecer políticas a corto, mediano o largo plazo, en beneficio de su etnia.El año pasado establecieron contacto con la Vicepresidencia de la República, la cual les otorgó financiamiento para realizar una consultoría sobre este proyecto.Por su parte, el Papxig, a partir de enero de 2007, tiene contemplado documentar el idioma con los últimos hablantes y crear una base de datos para elaborar un diccionario multimedia. Además, requieren de un grupo de especialistas que participe en la documentación y en el desarrollo de materiales para el fortalecimiento del idioma. También tienen planificado crear un archivo fotográfico de la fauna y flora local para que sirva como fuente para ilustrar diccionarios y otros materiales.Parece lejano que estos sueños se hagan realidad, pero así se veían los proyectos educativos como el del profesor Juan Pablo López, quien cada domingo se emociona al observar a los más de 10 jóvenes que asisten a sus clases para aprender el idioma. Este es sólo un pequeño paso por el largo trecho que los xincas tienen que recorrer.

Documentos Lejanos

Los estudios sobre el idioma xinca, se han enfocado en la recopilación de palabras, análisis comparativos para determinar su origen, algunos análisis descriptivos gramaticales sobre fonología, morfología y sintaxis. Sin embargo, en muchos de los documentos la investigación no es profunda. Además, la comunidad xinca, no tiene acceso a algunos de ellos.• Manuel Maldonado de Matos, en 1770: “Arte de la lengua szinca”.• Eustorgio Calderón, en 1908: “Estudios lingüísticos”.• Otto Schumann Gálvez, en 1967: “El Xinka de Guazacapán”.• Campbell y Terry Kaufman, en la década de los 70, varios.• Sachse en 2000, “Lexicografía y morfología Xinka”.• Instituto de Lingüística de la Universidad Rafael Landívar, en 2005-2006: “Universo Vocabular y Fonético”.Fincas recuperadasDe acuerdo a varias escrituras antiguas, extendidas por el Rey de España en la época de la conquista, existe territorio xinca ocupado por terratenientes ilegítimos. Solamente un caso ha logrado ser resuelto por la vía legal.• Jumaytepeque, Santa Rosa: Se recuperaron 3 caballerías de terreno comunal (192 manzanas). Después de haber llevado el caso a juicio en 1998; una serie de protestas y comunicados ejercieron presión, hasta formar una mesa de diálogo con la Procuraduría de Derechos Humanos como testigo. Se beneficiaron 250 familias. El antiguo dueño aún no cede una caballería, en donde se encuentra la fuente de agua.• El Pajal, Chiquimulilla: Aún hace falta recuperar 44 manzanas. Sólo se ha logrado medir el terreno, pero no se ha iniciado ningún proceso legal.• San Juan Yupiltepeque, Jutiapa: Un comunero cedió su derecho sin consultarlo con la Junta Directiva del Pueblo Xinca.• Quezada, Jutiapa: Aún no se ha iniciado el litigio contra el dueño ilegítimo.• Jutiapa: Todo el centro pertenece a la comunidad xinca, según las escrituras. Aún no han decidido cómo reclamar el terreno, ya que es un área urbana. Probablemente soliciten indemnización.


http://www.sigloxxi.com/index.php?link=noticias&noticiaid=9021

3 Comments:

At 6:36 PM, Anonymous belin vasquez said...

BUENA MUY BUENA LA PUBLICACION ME GUSTARIA SUBIRLA A MICHIQUIMULILLA.COM MI CORREO ES belin@michiquimulilla.com no se como me pueda contactar contigo...

 
At 6:35 PM, Blogger laura said...

hey, que excelente es ver que hay personas que se preocupan aun por rescatar las culturas guatemaltecas. felicidades por el blog. muy buena noticia.

 
At 11:47 AM, Blogger NERAK said...

Excelente artículo! soy estudiante de arqueología y me interesa conocer los esfuerzos realizados por conocer la cultura e historia de esta zona, sólo me queda la duda, ¿este artículo salió publicado en Siglo XXI en el 2007 o es un artículo original de este blog? Me interesa para saber la referencia exacta, muchas gracias! y espero estemos en contacto!

 

Post a Comment

<< Home